Dios siempre nos sorprenderá y nos enseñara que para el nada es imposible.
Todos los creyentes pasamos por situaciones y circunstancias adversas donde luchamos, confiamos y esperamos, pero siempre llega un momento en que perdemos la esperanza.
Y es ahí donde nos hecemos preguntas como: ¿Qué voy hacer? ¿Dios se olvidará de mí? ¿Por qué me sucede esto a mí? ¿No creo que pude salir de todo eso? En vez de esas preguntas negativas, mejor debríamos preguntarle: ¿Dios, que es lo que vas a hcer? ¿Qué es lo que tú vas a demostrarme?
En vez de esas preguntas negativas, mejor deberíamos preguntarle: ¿Dios, que es lo que vas a hacer? ¿Qué es lo que tú vas a demostrarme? Dios tiene un plan para guiarnos por el camino seguro a través de cualquier situación. ¿Pero qué es lo que debemos hacer cuando ya no haya esperanza?.
