La principal mision y proposito del Señor es salvarnos, y luego comenzar a bendecir nuestras vidas y prosperarnos. ¿Pero porque no todos sus hijos prosperan? Esa es la pregunta que de seguro usted ya se habra hecho en varias ocasiones, ver a otros creyentes ser bendecidos y desear lo mismo no es pecado, pero si es malo envidiar lo malo de los demas.
La properidad que viene de Dios no es mala ni es pecado desearla, siempre y cuando pongamos en practica los principios que la Biblia enseña. Estudiemos algunos de ellos.
Porque somos escasos con Dios: Desde el momento que aceptamos a Cristo en nuestros corazones, nos comprometemos en serle honesto, en caminar con el, en hacer lo que el dice que hagamos y eso se resume en obediencia y fidelidad. Usted puede dusra en dar generosamente o dudar en dar lo que le pertenece a Dios, pero no piense que por dar usted sera mas bendecido; eso no es y no funciona asi: Pero esto digo: El que siembra escasamente, tembien segara escasamente; y el que siembra generosamente, generosamente tambien segara. (2º Cor. 9:6) la clave de dar generosamente a Dios es mostrarle a el obediencia y fidelidad, pero muchos creyentes creen o les han hecho creer que por darle a Dios, seran mas bendecidos. Tenga en cuenta que el Señor no necesita de nosotros, somos nosotros los que necesitamos de el: Aprenda a darle a Dios con generosidad en base a lo que el le da.