En San Juan 3/3, dice Jesus: «De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo no puede ver el reino de Dios.
Hay cristianos y cristianos verdaderos y cristianos de nombre. Satanas, el enemigo de la almas, es el gran perturbador. Le gusta crear confusion, precisamente cuando se trata de cuestiones vitales decisivas. Puede comprenderse facilmente que el hombre que todavia no conoce a Jesucristo como su propio Salvador, diga: «Cada uno vea por si mismo como se salva.