Muchos son los creyentes que nacen de nuevo, llegan a las iglesias, crecen espiritualmente pero no se dan cuenta de la obra del Espíritu Santo, de cuanto los ha cambiado, les ha ayudado y de cuanto lo necesitan.
Muchos hasta ignoran su poder y ni tan siquiera se toman el tiempo para dedicarle una oración. Este tema es uno de los más importantes de la Biblia, porque sin el Espíritu Santo ninguno de nosotros los que somos hijos de Dios podríamos vivir de la manera que Dios quiere que vivamos. Pero que es andar en el Espíritu, si a cada momento pecamos?
Separados del Espíritu ningún creyente podría tener una vida fructífera espiritualmente. El Apóstol Pablo fue tajante en reconocer la importancia de depender del Espíritu Santo en todo momento: Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.



