Jesus dijo, yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia (Juan 10:10).
Al momento que usted hace a Jesus el Señor de su vida, en ese momento usted tendra un deseo de vivir en vez de un deseo de morir. Yo puedo testificar de ese hecho de mi vida.
Antes de yo aceptar a Jesus como mi Salvador, yo iba derecho al infierno. Todo lo que me gustaba hacer era malo para mi. Los habitos que habia formado por veinticinco años eran destructivos para mi mente y mi cuerpo.