Son preguntas sencillas, de situaciones cotidianas que deberían ser fáciles de cumplir pero que sin embargo muchas veces ni siquiera somos capaces de cumplir la mitad.
Nos levantamos afanados por el día de trabajo o porque nos agarro la tarde, nuestra mente está enfocada en nuestros problemas en lugar de descansar en Dios, de nuestra boca no salen palabras de fe, sino de murmuración, de tristeza, de derrota, de frustración, a veces hasta nuestro vocabulario cambia, de ser espiritual cambio a ser totalmente carnal.
