Todos los creyentes y no creyentes pasan por problemas. Vendrán tiempos más difíciles, porque así lo dice la Palabra de Dios. La diferencia entre unos creyentes y otros será simple: Unos enfrentarán los problemas con fe y confiando en el Señor; y otros los enfrentarán con fe, pero confiando en su propia prudencia y recursos.
Otra de las cosas que debemos tomar en cuenta es que el ser creyentes no resolverán los problemas.Uno de los errores grandes de los creyentes es que centramos nuetra oración en el problema, pero nunca la centramos en Dios que es quien resuelve el problema.



